¿La moda que viene?

Ayer comparti un artículo en facebook de una chica que lleva una página llamada “treinta y” donde comenta y comparte curiosidades de todo tipo, cosas que nos pasan a las chicas de nuestra generación. Esta ecsrito en un lenguaje muy coloquial y redactado desde su opinión personal, a modo de artículo de opinión emitiendo juicios o valores personales sobre la moda y, concretamente, el nuevo escaparate virtual de la página web de Zara donde se muestran a cinco modelos tremendamente delgadas luciendo unos ropajes muy difíciles a base de plásticos, tejidos acartonados, líneas muy rectas que no definen las curvas y femineidad de la chica/mujer y un aspecto muy enfermizo, andrógino, robotizado, masoquista y ambiguo a nivel serial jugando con figuras que recuerdan a una kate moss reciclada o las recientes Kristen Stewart o Cara Delevigne.


He compartido el artículo aportando mi propia opinión personal sobre la moda y esa foto de esa presentación y he contemplado, perpleja, la cantidad de críticas y gente que se me ha echado encima defendiendo la marca y, como no, al señor Amancio Ortega erigiéndolo como símbolo indiscutible de la moda snob y las nuevas tendencias y comparándolo con firmas como Louis Vuitton o Channel.

Encontes me he visto en la tesitura de tener que explicar mi propia crítica. Yo no estoy en contra de Zara ni de su fundador o política de marketing. Yo reivindico la moda de antes. Me explico.

Esta misma tarde, después de ver en Chicfy un par de prendas que indicaba H&M y pull&bear me he acercado a esas tiendas a ver si encontraba las prendas. Lo único que he visto ha sido un batiburrillo de ropa homogénea de estilo urbana con toques de moda transgesora haciendo referencias nuevamente a las modelos y actrices que nombraba anteriormente. Tejidos oscos y muy acartonados, tonos negros, grises muy siniestros y masculinos (en la sección chicas o al menos eso creo) y a las chicas les ponían sudaderas con capuchas, mandíbula hacia arriba en actitud retante y provocadora, mostrando en muchas ocasiones manos en puños con guantes de boxeo o gestos obscenos como sacar la lengua o un corte de mangas al consumidor.

No entiendo nada.

No entiendo la moda. No entiendo esa manía de jugar con nuestra sexualidad, de no saber determinar si estás en la sección de chica o chico, de querer convertirnos en robots, seres andróginos, luchadoras de boxeo, guerreras góticas o rockeras infernales, referencias enfermizas con delgadez extremas y cortes de pelo casi al cero, cejas depiladas y pechos ocultos en plan “Shakespeare in love” recordando a Bimba Bosé en sus inicios cuando ella misma se definía como musa de lo ambiguo.


Repito, no entiendo nada.

Seguimos a figuras como Dulceida, Olivia Palermo, madame de Rosa que son claras evocadoras de moda actual, fresca, juvenil, sexy, moderna y personalizada y al mismo tiempo “nos comemos esa moda incoherente de Zara porque es lo que vende” pero ¿a quién vende eso?

¿Que pretenden inculcarnos los empresarios, marcas y firmas con esos estilos y esas prendas?

Donde han quedado figuras como Audrey Hepburn, grace kelly, Rania de Jordania, la princesa letizia. Y para las más jovencitas también habra referencias, ¿Selena  Gómez…?

No pretendo dar lecciones a nadie ni generalizar ni marcar estilos, generaciónes o imponer criterios. Pero desde luego, me niego a que esta tendencia siga el rumbo que ha tomado hace un tiempo. Se pueden reivindicar ciertas cuestiones y paradigmas en otros ámbitos.

No quiero ver un escaparate o publicidad de moda y dudar de si es la nueva película de Mad Max….

No me vale que me digan que esa es la moda que vende porque yo no veo a nadie que vaya vestido así por la calle.

Está claro que hay que evolucionar, renovarse y saber adaptarse a los tiempo que cambian pero de qué manera cambian? Hacia dónde va a evolucionar esto? Estamos preparados para los nuevos modelos? Es esta la moda que viene o solo es una “moda” pasajera que romperá una época y dejará su huella en el siglo XXI?

No es una cuestión de firmas o marcas, es una cuestión de estilos, de personalidad, de saber combinar complementos y accesorios con pantalones y vestidos que no nos hagan parecer cosas extrañas a punto de entrar en una fábrica de maniquíes en plan Blade Runner embutidas en plásticos, faldas de tubo imposibles, trajes que parecen buzos de surf, americanas y pantalones masculinos con tonos y colores siniestros, neutros, apagados…donde han quedado los colores vivos, pasteles, alegres, la moda vintage, estampados florales, frescos, colores flúor que alegran la primavera?


Cada cosa en su sitio, por favor, no confundamos al público. Mantengamos un orden estético auqneu me parece que esto ya va cuesta abajo y sin rumbo (bueno el rumbo que marcan los diseñadores y empresarios interesados en vendernos lo último).

Yo misma, reviso el post antes de publicarlo, comparo las fotos subidas de la primera parte y las otras y las diferencias son abismales. Permitidme que redunde en lo que vengo diciendo y me posicione totalmente s favor de recuperar los colores cálidos y vivos, las líneas femeninas y clásicas de las grandes representantes de la moda y seamos conscientes de las modas venideras…..

Que Alaska y Mario están muy bien para la tele, para un concierto y reírte con ellos un rato pero, como dice el chiste del delegado de clase, que la broma se nos ha ido de las manos…

Si Coco levantara la cabeza….😱😱😱😱

¿Qué es esto?

Reflexiones …

Au revoir!!!

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